Perspectiva (?)
Había tenido cierto temor a volver agarrar la pluma y el papel. -en este
caso la computadora y Word- Curiosamente tengo mucho que decir, pero poco para
explicar. Estar encerrado de esta forma y por una razón por la que acontece sin
duda nunca estuvo ni en mis ansiosos sueños en los que usualmente se presagia
el fin de todo, por presuntamente cualquier cosa, pero no una enfermedad.
Decidí en terminar con los libros de una pequeña pila que siempre adornaba
mi cuarto, sin embargo, aún faltaban obras por entender.
A medida que iba leyendo, acabando e iniciar sentí varias veces alguna
clase de noción visionaria – Gracias a Huxley pude interpretar dicha sensación.
- Siempre vagaba entre mis ideas de un
mundo tranquilo, en lo recóndito que parecía entender a la gente, hacer que no
se acribillaran con pensamientos causados por la ansiedad, depresión, entre
algunos otros trastornos que quizá no tomé en cuenta. Así como en el surreal y
frágil sistema, para todos ha sido normalizada la precariedad, se ha yuxtapuesto
la necesidad con la voluntad, lo que se planteaba como un sistema de competencias
sería más bien una lucha arraigada de alguna capacidad en específico, cual ecualizador
en una mezcla de grabación, pero aún esta comparación es diminuta. Obviamente
nunca pude darle lugar a esa percepción ya que no tenía la capacidad para
hallar esa idea. - y con capacidad me refiero a que no tenía la información
suficiente-
Corrían las páginas y mi incertidumbre acrecentaba, solo con la
peculiaridad que no eran preguntas a la nada, eran justamente puestas en mesa
por una persona que por metodología llegaba a conclusiones que tal vez no
estaban alejadas de mis ideas en desarrollo, aunque sin esa intervención jamás
hubiera podido establecer esa parte de mí. -Aquella experiencia se mezcló con
mi inherente curiosidad y con la meditación que había llevado a cabo, pues mucho
de lo que llegaba a razonar era gracias a la disociación promovida por mi mudanza
a la ciudad y también por mi falta de socialización estando allá. Honestamente era
el muchacho que llegaba a clase y se retiraba enseguida cuando ésta llegaba a
su fin. No me nació esa necesidad, aunque lo intenté. Era un mundo pasajero, no
podía adaptarme y corresponder un rol. Los grupos cambiaban tanto que perdí el
interés en intentarlo, mi único escape del mundo eran mis roomies, tal vez
igual de sesgados por la cuestión de la adaptación. Fui perdiendo cierta capacidad
para hacerme notar entre la seriedad de los grupos en los que estaba, poco a
poco me volví uno de los callados, sólo hablaba para preguntar cosas. En el
tiempo que llevo estudiando música no he hecho alguna amistad de confidencia,
me acostumbré a ver caras pasar, sonreír, tocar y cambiar-.
Todo ese tiempo que no estuve con otras personas, lo reservé para cultivar
parte de mi individualidad, ya que no me permitiría deprimirme con eso, inicié
con el cultivo, seguí a componer, hacer el típico prueba y error para al final
de un día entero de trabajo obtuviera demos en estado bruto, sin refinería,
sólo pistas que aún no tenían cuerpo, pero si alma. Aunado a esa serie de cosas
comencé a trabajar por orden de mi papá –cosa que agradezco honestamente-. El trabajo igual me ayudó a retroalimentar esa
perspectiva que seguía balanceándose entre este mundo y mi imaginación.
La serie de acontecimientos que terminarían por definir parte de lo que
hasta ahora he sido este año por fin parecía tener función al formalizar con
ciertos criterios a los que los autores de los libros aludían, tenía una
sensación de pertenencia, era una especie de galimatías al que al fin pude ser
merecedor. Era tal vez lo que una persona que no me conociera definiría como
íntegro, pero esa sagacidad apenas eran los cimientos de lo que estaría por
leer, si bien no me hallaba perdido, tampoco estaba encaminado a ciertas
perspectivas. Fue ese esfuerzo constante de pertenencia con los autores los que
me incitaban a seguir investigando y de manera empírica ver sus modelos en la
gente que conocía. Me resulta curioso cómo podemos ser una generalidad y dentro
de ésta misma habrá sus singularidades sujetas a otra generalidad más pequeña. En
determinado momento comencé a notar la verdadera influencia del contexto en la
razón individual que realmente se comportaba como un colectivo. Siempre tuve una
idea así, pero jamás supe por donde empezar a observar.
Y al parecer las conversaciones íntimas denotaban ese desorden que había
estado meditando, tenemos los mismos problemas, o si acaso no son únicos e
irrepetibles, lo que uno siente con dolor alguien más lo habrá sobrellevado más
rápido o más lento. Es más que obvia dicha mención que acabo de hacer, pero dentro
de ésta también asimilé ciertos aspectos que le dieron causa a la desdicha expresada.
La mayoría de dichos problemas en parte derivaban en la falta de personalidad
que pudiéramos desarrollar en el crecimiento: En un país conservador, paupérrimo,
desigual, homofóbico, xenofóbico y demás funestas características. Era algo
predecible notar estos síntomas en la población, porque yo también los tengo. No nos permitíamos ser libres por las
directrices de la sociedad, pensamos que la vida se logra estando con alguien
más porque así siempre había sido, pensamos que los celos, que los berrinches son
normales porque siempre había sido así, pensamos que la fe hierbe en verdad
porque siempre habría sido así, y es la misma convergencia de conductas
absurdas con las fútilmente justificadas que dan origen a la negación de la
razón. No queremos entender motivos sobre hechos, simplemente anhelamos que el
buen obrador sea recompensado y que el malo sea linchado, no por justicia en
sí, tiene otras antípodas dentro de su contexto pues también habla de nuestra
soberbia, egoísmo y demás implícitamente destacadas por sólo reconocer las
cosas superficialmente tal como muchos aspectos de nuestra vida diaria. Porque
nada asegura que uno u otro tuvo la malicia o la lucidez para hacer lo cometido.
Realmente esta clase de hipótesis me han hecho tomarme un descanso de los vínculos
afectivos, estos vestigios siempre terminan por alterar y transfigurar tal vez
lo apropiado en las relaciones monogámicas y realmente casi nadie se preocupa
por estos hechos, entonces sigue siendo un poco igual la situación.
Resulta contrastante observar estos patrones y que todo parezca fluir con
simpleza y cotidianidad, aunque la dicha está ciertamente en que tanta precariedad
social estamos dispuestos a soportar, que tanto estará dentro de lo “adaptable”
para no darnos cuenta de esta pobre fluctuación de humanidad.
Si bien no tengo método, si bien no estoy exento de lo que acabo de
mencionar, por otra parte, cierta confusión pudiera ser cambiada de forma subjetiva,
no con manipulación, simplemente con la empatía de generar calidad humana a tu
alrededor. Siendo consciente de la jerga que se podría adoptar para llegar a
una apertura admitida. Digo es lo que se puede hacer hasta que la persona en
cuestión decida ir a un especialista porque tampoco me creo nada. Aún necesito
de mucha información que espero poder ir recolectando a medida que todo esto
pase. Mi sueño utópico siempre fue hacer que la gente pudiera entenderse
dejando más allá barreras personales, de opinión, raciales, misóginas,
machistas, etc. Será imposible para alguien como yo quizá. Pero honestamente
nada me había hecho sentir tan vivo. Y quien sabe, quizá después de todo la
música no era lo mío.


Comentarios
Publicar un comentario