Diario de Diego III

Lo único que se escucha al despertar es el golpe de mi cerebro al percibir un auto a gran velocidad justo en la madrugada. Un poco de sobriedad guía  mis pasos al baño; apenas unos bostezos pesados, tan pesados que mi mandíbula resiente el esfuerzo. Bajo del calzoncillo y como si fuera un orgasmo en mucho menor medida dejo que mi cuerpo se deshidrate un poco más. La garganta áspera por la insistente gesta de hierba me hacer entrar en arrepentimientos y murmuros sobre mi voz, pensando en los planes de más tarde, <<Tengo que cantar en unas horas>>. Con un intento de consuelo a mi laringe tomo una cantidad de agua poco más de la necesaria para refrescar mi reseca garganta. Sé que así no funciona pero cuando menos trato de no tomarlo a la ligera, debo cambiar eso totalmente.

Ante la imprudente decisión de negarme a tomarme unos días de descanso en "Casa" termino solamente confinado en mi cuarto de dos metros cúbicos, matando el hambre con un "mañanero". La rutina se revierte y ahora es Grinder, papel, saliva, filtro y "mierda" así decidí llamarle. 

Entre humos y cenizas, con una cara relajada, los neuro receptores hiper excitados, vislumbro entre mi torpe mirada roja ante la situación. Esto realmente está pasando más seguido de lo que acostumbraba en "casa" que sería, una vez a la semana en pipa, era un lujo fumar en "sábanas" y todavía más comprar poco más de media onza de "mierda" morada. Tal vez me ví influenciado por una serie que normalizaba el consumo recreativo de la mierda, tomando de base sus propiedades curativas. Y sí, vaya que es algo mágico cómo la ansiedad se torna un juego de niños, cómo el estrés se desmorona en un abrir y cerrar de ojos. Pero la cuestión es la desventaja que llevo con la planta en cuestión, por mi Distimia tiendo a procesar de manera negativa los viajes en los que me aborda la planta ¿Cómo? Resulta que su efecto de despreocupación, relajación, humor y perdida del ego. Para mí suele ser una ventana que emerge para tratar de solucionar las cosas desde una perspectiva más simple, sin juicios de alguien externo, simplemente pensando por mi cuenta pero, su albedrío rebasa la línea de la intelectualización yo siendo una persona digámoslo "volátil" mis pensamientos derivan conductas depresivas haciendo un poco más probable un episodio de distimia.

De esta semana sin cuatro muelas, con una dieta controlada y con ello una semana nadando en humo y ceniza pude razonar ciertas cuestiones que en mi parecer no son parte de esta realidad, de esta forma de medir nuestra presencia en el espacio y física que llamamos tiempo. Me ví desde una ventana, mirando el tintero de quién impondría la falsa naturaleza que hoy conocemos. Temas como la monogamia que solo ha hecho quebrar los hilos emocionales de las personas, la seguridad de los más frágiles y quemar los instintos de los más salvajes. O como la penosa forma de etiquetar los gustos de la gente, la fluidez del ser-esencia, sufragando entre la corrompida sociedad de siempre, la misma que nos dió los roles de género y la absurda idea de generalizar gente por lo que le excita sexualmente, por lo que su alma busca ser, por lo que sus labios dicen y sus acciones demuestran. Si bien en una rápida hipótesis pude imaginar que sin lo que hoy conocemos como normal tal vez todo sería como debiera ser.

Me cuestioné lo que llamaba familia, hogar, si también era un simbolismo más de la inherente fuente de intereses que ha sido desde siempre. Incluso llegué a pensar que el amor era también un fruto de esa misma distópica transfiguración de la realidad.  Pues, todo se basa en el constructo, en la privación impuesta a la que estamos acostumbrados y que seguido criticamos. Todo es tan contrastante porque parece haberse creado para ser destruido. No especulo sobre la trascendencia o sobre hechos que se alejan de lo objetivamente creíble. Pero tampoco demerito la espiritualidad, nos ha llevado a cosas grandes como humanidad, aunque tristemente así como los demás pilares del consciente, ha sido profanada por el ansioso deseo de entender la existencia cuando paulatinamente los avances nos hacen entrar en una nueva etapa de concientización o por lo menos así ha sido desde que entré a terapia. Cada avance ha significado algo nuevo a lo que deberé enfrentar.

Me pregunté si había hecho bien en ir a la ciudad para supuestamente recuperarme de mi intervención bucal ya que de dicha decisión salió todo lo anterior, pero en bienestar tal vez sufrí un poco ya que era diferente, no era como estar al cuidado de alguien más, que sin importar nada estaba al pendiente de tus necesidades ya sea mamá, papá, abuelos, etc. Diferente, crudo, duro pero necesario para el camino, es como un coleccionable que guardas después de algo nuevo, mi noticia, aunque fuera poco trascendente fue el cuidarme solo después de una intervención.

Tic toc, el tiempo corría de forma desconcertante, la fiesta de veinte años de amigas cercanas se venía y honestamente por su valor como personas y por la entusiasta idea de convivir con aquellas personas a las que llamo buenos amigos, se volvía una cita imperdible, yo aún en recuperación razoné la situación, si había tiempo para ir o si tenía que dejarlo ir, así como muchas cosas que se irán también. Justo cuando mi fuerza se volvía excepcional, mi sueño poco abundante recordé algo que siempre me decía: Hay tiempo para todo. Entre un circuito bastante cansado Ciudad de México - Toluca - Valle de Bravo y regreso a Toluca. Busqué en acomodar tiempos, algo que no hacía tan minuciosamente desde la última vez que me permití querer profundamente a alguien. Fue un grato gesto al pasado, recordando al viejo Diego que procuraba estar cuando lo necesitaran. En retrospectiva pensé. <<wow debo estar ahí entonces>>. Fue cuando quedaban quince minutos para la salida del último autobús que obstinadamente decidí intentar probar la suerte a mi favor, algo que rara vez aparece pero se aprecia de todos modos. 

Comentarios

Entradas populares