El Escrito.


El escrito, el medio que ha visto las estrafalarias formas las cuales mi virtud y mi defecto chocan entre sus cimientos; la historia data los hechos con una brecha verosímil de la razón, por algún motivo el voltear la cabeza y reconocer al instante que los momentos fueron la causa de lo que hoy se hace, se construye. Tal vez ni si quiera la majestuosidad de una fecha memorable, tal vez las piedras pateadas al acantilado, tal vez los ojos de un extraño mientras le cuentas de tu vida en su regazo fueron el espacio y tiempo de una oportunidad de cambiar, ser levemente distinto a lo que nunca parece funcionar.  
El rostro del grito se refleja en las ideas de expansión, no se logra ver a distancia si hoy será mejor o peor. A lo largo de la extenuante rutina de la empatía y apatía, un sobrio destello susurra palabras duras, no será hoy ni mañana, será el fruto del caso en cuestión. El soñador puede soportar el dolor y el calcinante ardor del azul amanecer, no verá sus prioridades en cuestión de posibilidades, sino en cuestión de capacidades; aunque siempre me he preguntado: ¿Habrá algo que debilite la tensión del hilo? Más bien, he sabido que hay un mundo de obstáculos, pero si los anhelos se vuelven uno. ¿Dónde acabará el sendero? No podría explayar situaciones de las que me ha costado un peso de conciencia lidiar, todos hemos suspirado al ver nuestro reflejo en el espejo, todos hemos mirado con un lucero de esperanza cuando la posibilidad es reducida a cero.
¿Qué es la vida para ti? Podría ser complicado definir la magnitud de un viaje así, mucho se dice de la sensación de pisar el suelo de ahora y mirar el cielo de hoy, si es la reacción fuerte, unos segundos pasajeros, la adrenalina corriendo por tu cuerpo, el calor proporcionado por un cuerpo ajeno al tuyo, la dicha de mirar a los ojos y saber que estás a salvo, conseguir las esperanzas en algún pensamiento muerto. Aunque parte de esa lista se ha hecho presente ante mi humilde forma de pensar, no cabe duda de la incertidumbre que mucha historia genera. A veces son recurrentes las señales de algo nuevo, si ha llegado a mí la pérdida de razón o si el entendimiento de los parámetros comunes es una cadena de preguntas las cuales son respondidas con más distracciones, de igual forma siempre hablarán a costa de un sinfín de dudas. Se puede conocer algo más que una opinión al aire. La identidad superficial ha creado una persona alejada de todo esto, posiblemente, así como se observa el tiempo pasar, también se juzgue lo que recorre la mente mientras actuamos de forma intermitente, la subjetividad de tantas almas esparcidas en el firmamento temporal ha creado un sentido de vida, una razón para ser y no ser, para quedarse o irse, para trascender o alojarse en lo profundo de una idea personal.  Me ha pasado, he sentido la culpa cara a cara, la vergüenza ha llegado a profundidades críticas para mi resiliencia. Será que vivimos clavados en una realización de pertenencia, realmente no hallo una inminencia trascendental apta para todos, sólo caminos distintos, para mentes conjuntas de experiencias frecuentes, pero perspectivas dispersas. No puedes vivir con culpa, no puedes definir el trecho de un viaje sólo de ida, tal vez, cuando lo hallas entendido sea demasiado tarde para compartirlo, pero no para sentirlo.  Entonces mi pobre resumen de todo esto podría ser una convergencia de hechos que le dieron esa sensación a mi persona, el besar cuando lo necesites, el mirar las pupilas de un rostro tímido, el beber por dolor, el drogarse por conocer, el fornicar por instinto, el llorar por alegría y dolor, el sentir la culpa de alguien más, el hacer las cosas incorrectas aun teniendo voluntad bondadosa, el ayudar a quien necesita, mentir por beneficios propios, mentir para alguien más, la redención de una lucha interna, la sinceridad de una verdad dura, el último beso de despedida, corresponder o no ser correspondido a un amor, no poder olvidar, olvidar con facilidad, escribir, cantar, componer. Somos una virtud de lo que podemos ser, pero a veces nos perdemos, simplemente con vivir, simplemente, siendo humanos.

Comentarios

Entradas populares