Renovado.
En el tiempo lejos de mi nido, en la presencia de una nueva
pieza presencial en mi vida, se me ha dado la oportunidad de conocer de cerca
un poco de lo que es la vida real, de lo que conlleva, del dinero que trae, del
dinero que quita, de lo que hace con tu vida.
Partí de mi ciudad muy dudoso pero decidido a la vez, venía
desangrándome por haber abandonado una escuela, por haber venido con el corazón
hecho trizas, nada a mi favor, sin embargo, así lo quise, quería borrar toda
huella de mi yo del pasado, todo paso que alguna vez hice, toda palabra que
alguna vez dije, toda promesa que alguna vez hice.
Pero, eso no iba a cambiar nada, si seguía con la actitud
que llevaba, seguirían pasando las mismas cosas y yo continuaría siendo la
miserable persona que siempre fui, jamás acabando nada, jamás definiendo algo,
a medias, con mi voluntad colgada de un hilo.
Me lavé la cara, comencé a ver que me escaseaba el dinero,
que el trabajo soñado requería más de lo que yo podía ofrecer, que era muy
cansado todo desde que empiezas. No me preocupó, me hizo tener sed de ambición,
sed de algo, sed de mejorar el charco de mierda en el que nadaba desde que me
seguía y seguía dando por vencido.
Llegué a la conclusión, que soy suficiente para valerme por
mí mismo, que no necesitaba de una persona a mi lado diciéndome que todo
estaría bien, porque el único que decidiría aquello sería yo. Aprendí que nada
es para siempre y siempre termina desgastándose, entendí que perdí demasiado
tiempo buscando algo que me complementara, cuando nada puede complementarme,
sólo puede hacer más fuerte mi luz, pero jamás parte de mi identidad, porque no
necesito ser más de lo que ya soy hoy.
He perdido más de lo que he ganado, pero no importa lo innecesario se
desecha por periodos.


Comentarios
Publicar un comentario