Mujer.



He estado pensando bastante, he estado reflexionado acerca de las carencias que la sociedad tiene, cosas clave para que podamos desarrollar una mentalidad progresiva. Para no caer estancados en la miseria encaminada por nuestros ancestros y pavimentada por nosotros mismos. 
Uno de los factores que me preocupa es le desigualdad de género. Un fenómeno que al parecer se ha arraigado a orígenes de nuestra naturaleza, pero extrañamente, en la humana únicamente, podemos ponernos en el papel de un mosquito, de una leona, de un caballito de mar, etc. Pruebas que determinan que el sexo de la especie no tiene nada adscrito, sin embargo, nuestras limitaciones van más allá de las capacidades físicas y biológicas, algo más poderoso que programa nuestras costumbres y pensamiento. La sociedad, la ideología, etc.
¿Alguna vez de pequeños no se preguntaron? ¿Por qué mamá es quien deba estar en la cocina, por qué mamá siempre está en la casa? Algunos me dirán curiosamente que sí, pero en la gran mayoría, incluyéndome, lo ignoramos, simplemente comprendimos que ese era el rol que a la mujer que nos parió se le fue otorgado. No cuestionó el protagonismo de las amas de casa, ni mucho menos, gran parte de nuestra identidad es gracias a ellas, al igual que a los papás que casualmente son quienes se encargan del hogar.
A medida de los siglos, hombre y mujer, tomaron papeles distintos según sus capacidades relativas. Se acostumbraba y todavía un poco, que el hombre era quien debía traer sustento al hogar, era el que sabía de herramientas, era el hijo considerado, el orgullo de la familia, por el simple hecho de ser varón. Los reyes anhelaban con procrear a un individuo de sexo masculino, haciendo menos si en dado caso tenían el oportunismo de concebir a una hija. Me atrevo a decir que esto se veía mucho antes de aquella época.
Quizás al principio el protagonismo de ambas partes era recíproco a una manera general. “Tú puedes hacer esto, y yo esto, entonces hagamos que funcione todo.”
Creo que dicho se fue deformando, y uno de los roles se aprovechó del otro, por el contexto o condiciones posiblemente.
Creando conceptos, como machismo, violación, violencia intrafamiliar, etc. Las necesidades fisiológicas se quebraron para dar a luz al mismo morbo y a un humano con maldad en la sangre y en el nido.
Reprimir fue tal que actualmente se puede observar que algunas mujeres están de acuerdo con su abuso, y denigración, porque así fueron acostumbradas u obligadas. Muchas otras se critican por ciertas costumbres fuera de lo moral según desde su perspectiva, es por ello que antes una mujer no podía trabajar, y si nos recorremos a decenas de décadas atrás, ni si quiera tenían el privilegio de votar ni estudiar. Suena arcaico e inimaginable, pero en realidad es bastante estúpido limitar de tal forma a una persona. 
Si precisamente la mujer no se ha podido desenvolver profesional, espiritual y culturalmente, es por causa de que una parte decidió aprovecharse, otra contribuir a esta masacre y otra a dejarse manipular. No vengo a desmentir culpables, porque en verdad esto nació por cuenta propia, tanto de hombres como mujeres.
Todos contribuimos a las tachaduras de identidad, ambos géneros, y deriva desde acontecimientos realmente a conveniencia de cada uno, con intereses propios, nada más. Un hombre que vive su sexualidad libremente es alguien cabrón y campeón, si una mujer hace lo mismo, es una puta o zorra, es etiquetada, cuestionada en incluso maltratada, acosada, asesinada, violada, entre otras barbaridades que surgen de una mente estúpida. Hacen ver a mi sexo opuesto como un objeto, como un esclavo, quieren limitarlas de poder, de privilegios, derechos y de más. Es realmente gracioso que haya una barrera entre ambos, como si de diferentes especies se tratara.
No quiero denigrar al sexo masculino, porque precisamente, soy un hombre, nosotros también hemos sufrido, hemos sido esclavos de nuestra propia creación, la sociedad. Somos a quienes mandan a los conflictos bélicos, somos objeto de humillación por no cumplir con un cierto estatus de identidad, porque algunos pueden ser llamados maricas, otros poco masculinos. La violencia existe para todos, y realmente son señalados aquellos que quieren un cambio, aquellos que de la nada quieren maquillarse, vestirse con prendas poco comunes, cuando es totalmente independiente es decisión, no debe importar si te gusta el color rosa, azul, café. Lo único que importa es quererte a tu manera, no a la que los demás esperan.
Quiero para mis futuros, un mundo en el que no haya distinción social por tener un pene o una vagina, que ambos tengan el complejo valor te tomar sus decisiones, de acoplarse a lo que más les gusta, a no ser objeto de nada ni de nadie, a vivir su sexualidad libremente sin temor a ser juzgados. Sin miedo a que los acosen.
Sin la necesidad de censurar partes del cuerpo que ni siquiera son órganos reproductores, no quiero ser parte de un mundo que viva de la codicia de poseer a alguien.
Pero también quiero una sociedad sin morbo, sin agredir. Tomando riendas que influyan en un ámbito cognitivo y no físico. Que las convivencias se hagan sin temor a ser abusado, a terminar muerto o muerta por factores ajenos a tu vida, pero relacionados con tu cuerpo y con quien eres. Porque todos merecemos ser felices, tener las mismas oportunidades y derechos.  Somos personas, sólo eso.
                                             (foto por @milomoire)

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