Libre Albedrío.



Estamos acostumbrados a pensar que nacemos libres, y que hacemos las cosas con total libertad; claro, a cierta edad. Desde pequeños se nos es educado de varias maneras, puedo decir que por lo menos aquí en México, con el catolicismo.  Nos enseñan a respetar,  venerar, amar, comprender, ayudar, pero sobre todo a temer. A cosas que en muchas ocasiones simplemente de deben de vivir, suelen ocurrir o simplemente porque así el sujeto las tiene. En la sociedad actual todos debemos tener principios y cierta moral ante determinadas situaciones, aunque a veces solamente debemos dejarnos ir, romper la costumbre y hacer lo que nos plazca para hacer diferente un día común. ¿Quieres caerte de borracho una tarde? Hazlo ¿Quieres fumar un porro a la luz de la luna? Hazlo, el miedo nos impide y nos encarcela en una jaula llamada conciencia. Aunque no digo que debamos dejar a la conciencia a un lado, pero sí que le demos un espacio para cada cosa. Imagínate cómo sería el mundo si sólo dominara una religión, si todos fuéramos heterosexuales, si todos tuviéramos el mismo color de piel, así como los gustos y hasta cierto punto los fetiches. No sería una vida como tal, sino una pecera llena de algo y no alguien. Muchas organizaciones han buscado persuadir a la gente para vivir en una supuesta ideología armoniosa, cuando en verdad sólo se logrará tomar control total de la vida y de la “libertad”. Debo reconocer que hay otras que no, que quizá intenten persuadir a las personas de otra forma haciendo lo contrario, o bien buscar el bien común, en el que ellos exclaman que no debes pertenecer a ninguna organización, con que seas bueno y estés en paz con tus semejantes basta. Una cosa es estar en paz, que es algo universal, pero ser bueno sigue implicando lo que consideraría cada quien o bien un grupo de personas.
La verdad es que la paz está difícil de ser alcanzada actualmente, la única manera de ser y estar bien con todos y con nosotros es con control de parte de una cabeza o un líder, el hombre es malo por naturaleza y eso implica que nada podrá salvarnos del inevitable futuro, a no ser que el propósito de nuestra existencia sea atribuida a un Dios o a algo que nos cambie mentalmente a todos, que sólo los aptos sobrevivan para comenzar de nuevo una civilización de verdad o cómo todo en el universo desde el principio hasta el fin….. Ser reciclados, destruidos, etc. Porque no dejamos de ser simples elementos. Cuestión que muchas veces he reiterado pero las respuestas se esconden en el más allá de la vida, tan complejo que muchas veces sólo pienso en: Que se joda la vida, yo viviré la mía porque mi existencia es parcial o totalmente irrelevante, como la de los que murieron, los que viven y vivirán.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares