Tres días.
Tres días, llenos de todo, cambios bruscos de humor, manos temblorosas, respiración agitada, sonrisa en la mañana, pesadillas en la noche, miedo a cerrar los ojos, por las circunstancias no podía gritar, sólo ver, dejé de respirar a propósito, pero luego recordé que del otro lado no estaba la gente que amo, todo se hacía negro, hasta que bum, saqué un brinco de la cama, en su mayoría todo fue un sueño; la migraña apareció y mis ojos se llenaban de oscuridad, no podía ver nada más que la luz LED de mi CPU, siempre alumbrando el sendero oscuro de mi mente, aunque suene gracioso a veces tampoco deja dormir.
"Qué está pasando" me repetía varias veces mientras me colocaba en posición fetal viendo a la ventana, en mi mente sonaba todo el tiempo esa canción que descubrí apenas, el latir de la parte del final resonaba, sentía el pulso de las yemas de mis dedos junto al de mis piernas, mi visión cada vez más nublada, por un momento pensé que me estaba quedando ciego. Mis gritos perdían sonido, porque eran con un mínimo esfuerzo de diafragma. Después de todo estaba muy cansado, pero simplemente no podía dormir, me acosté de lado imaginando, recordando cosas, que me hacen feliz, mi cordura no mejoró, pero si se tranquilizó mi cerebro, lo suficiente para poder dormir.
Experiencias asociadas a mi estado de ánimo un poco, pero también a la saturación de emociones, tal como una olla express sin válvula. No encontraba un cámino que me ilumnirara, una ruleta llena de caras mirándome, la frustración me hacía reír a carcajadas. Todo era impresionantemente terrorífico.
En esos tres días estuve leyendo un libro que me regalaron por mi cumpleaños, trata de muchas cosas acerca de la vida del ser humano, pero sólo vengo a destacar lo relevante.
Nacemos con una seguridad inmensa, no tenemos miedo a cosas que pueden suceder, nuestra inocencia es excusa de todo, nos fundimos en amor, nuestra percepción es manipulada o bien, guiada por las primeras personas que no enseñan cosas, los padres, abuelos, sea el caso.
A temprana edad lo primero que vemos es lo que aprendemos, como en la antigüedad, muchas veces la comprobación "científica" era más a percepción clara "Puedo verlo, entonces si existe o funciona esto" "Si hago esto la cosa aparece o desaparece, entonces funciona" ese tipos de cosas. Algo que me recuerda a algo que leí sobre una tribu que cada vez que ocurría un eclipse, gritaban, chillaba, bailaban, hacían un escándalo y cuando terminaban, simplemente el fenómeno terminaba, creían que su fiesta arreglaba la "tragedia". Así éramos de niños, confíabamos en lo primero que nos decían, era como nuestro primer sueño al mundo, nuestros papás nos educaron conforme a los que ellos sabían o pensaban correcto, y nosotros a través de los años nos íbamos dando cuenta en la verdad o mentira de las cosas, ya cabía dentro de nuestra cabeza si queríamos seguir lo que alguna vez nos enseñaron, se queríamos creer en lo que nos impusieron o ilustraron. Por ello si no eres lo que quieres no debes culpar a nadie más, sólo a tí, porque tus papás te educaron con lo que ellos creían, con lo que vivieron cuando tenían tu edad. Está en tí despertar.
Ya teniendo lo que nos proporcionó la primera percepción empezamos a tener miedo, porque nos crean un pequeño juez, un pequeño libro de leyes y a una victima (nosotros mismos) El juez que sigue al pie de la letra el libro de leyes, dictado por toda nuestra infancia, regaños, lecciones, momentos de difíciles, inseguridad, etc. Tan estricto como una dictadura. El juez pues es un hijo de puta que no te deja vivir en paz, cada cosas que haces mal lo toma como si fuera una tragedia, el culpable sólo eres tú, llora para intentar mejorar, pero ya estando ahí te frustrarás más y seguirás llorando; al último la victima , la persona que recibe la condena del juez y que lo tomas como una penitencia, haciéndote sentir mal todos los días a todas horas por errores que cometemos por el simple hecho de ser humanos, nada fuera de lo normal.
Desde ahí empezamos a andar con cuidado por todos lados, a tener miedo, de hacer las cosas mal y que nuestra mente nos torture, dependiendo de nuestra vulnerabilidad nos tomaremos personal lo que la gente diga, ya sean familiares, amigos o desconocidos, siempre lo hacemos, No pensamos en que lo que nos dicen es a base con sus dos percepciones (la que nos imponen desde pequeños y la que tienen de grande donde ellos deciden en qué creer). Nos tragamos absolutamente todo, pensando que debemos ser diferentes, que debemos cambiar, desde ese momento ya no somos libres, desde que nos castigamos por lo que la gente estableció en nuestras vulnerables y jóvenes mentes.
Ahora, ¿cómo podemos lidiar con todo el dolor? No es nada fácil, porque requiere del verdadero sacrificio hacia el amor, hacia la paz y la libertad. Sólo debemos ser nosotros mismos, hablar sin miedo a que nos callen y sin miedo a lo que piensen los demás, claro cuando sean ideas estructuradas, lejor de ser un chisme, una ofensa o una mentira.
No tomarte en serio lo que la gente diga, puede que resulte difícil porque esto implica también algo de lo positivo, recuerda que absolutamente todo lo dicen mediante el uso de su percepción, sea bueno o malo sólo es lo que ellos piensan, sólo tú puedes saber si hiciste algo bien o algo mal cuando tu mente esté limpia claro porque si no seguirás castigándote.
Demuestra todo tu esfuerzo, no más de todo, ni menos de todo. Al leer esta parte me di cuenta que todos tenemos una capacidad relativa, no siempre tenemos las mismas fuerzas ni las mismas ganas de hacer algo, por ello haz todo tú esfuerzo de acuerdo a cómo estás el día de hoy. Si das de más, sólo te cansarás sin lograr nada, si das menos, ralentizarás tus progresos, pero si lo haces a un ritmo en el que impliquen todas tus capacidades además de ser uno correcto, las cosas sucederán en un instante, no quiero parecer un chamán con todo lo dicho, pero es necesario tan si quiera recordarlo.
Por último, no hacer suposiciones, no pensar en algo que no ves o que no existe, solamente soñarás en un vacío con sabor a todo, pensando mucho en lo que sucederá es ansiedad y se mezcla con suponer, vivir en el presente para no perderte en el futuro. El pasado es algo que quizá nos sirva de referencia en el progreso, pero enfocarte en un propio tiempo es también malo. Sólo es vivir el momento sin más, quien te ame lo hará sin querer cambiar nada, sin esperar nada. Si gusta, adelante, si no, muchas gracias por todo. Criticarán mi percepción de aquello, pero vamos, ¿realmente vives feliz con alguien a quien no le gustas del todo? Que cuando quieres hacer algo que te gusta y quieras compartir, te ponga un "pero" Yo sé que no.
Eso fue algo de lo que aprendí en el libro y que me gustaría ustedes también lo leyeran, la percepción de lo existente y de lo desconocido es importante para crear el mundo que quieres ver, no para el que todos quieren ver.....

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