Locura.

Era necesario admitirlo y hasta cierto punto reconocerlo. No sé que pasa de momentos, cuando estoy solo, mi mente se altera, piensa cosas, locas y extrañas, me relajo pensando que es normal, que a todo el mundo le pasa, no todo el mundo siempre actúa de manera cuerda, supongo que hay veces que la gente se desconoce y su mente le dice que hacer, ya no eres tú, otra persona te susurra, te dice cosas, no puedes negarte, porque ya no eres tú, quieres liberarte, pero cómo, ¿durmiendo? ¿Desencadenando tu furia? Afortunadamente yo no daño a la gente cuando ando así, sólo busco quitar a aquella voz, a ese ente que se manifiesta en mi cabeza cada vez que estoy vulnerable, sólo me veo a mi en un lugar oscuro, piso gris y escacéz de luz, algo anda ahí, quiere algo, ¿Acaso sólo quiere verme sufrir? ver que como me voy despedazando, mi cerebro colapsa. ¿Que estoy haciendo? ¿Que es todo esto? ¿Por qué yo?.

Me frustro, no tengo salida. No puedo pensar, me bloqueo, golpeo cosas, me tiro al piso delirando y gritándole a mi gato, mis puños morados no sé por qué, nudillos hinchados. ¿Estaré loco? ¿Estrés? O quizá problemas crónicos, o bien sólo es la adolescencia, aunque me es muy gracioso verlo así. 

Es un gran problema, muchas veces no sólo me veo a mi, si no a los demás, guerras, amigos, familia, son momentos largos dónde el dolor es mi compañero. Rascaba las paredes, rasguñaba mis muebles, mi ropero ahora ya tiene golpes. No sabía nada, todo era muy extraño tenía  demasiado miedo como para hablar, sólo pensaba y me imaginaba en brazos de alguien mientras decía que todo estaría bien, pero solamente me veía ahí tirado en el piso, respirando muy irregularmente, sintiendo el frío del hogar y la confusión. Perdiéndome en infinidad de recuerdos, toda la agonía ante mis ojos. Entre más pasaba el tiempo, más pesado se volvía. Sólo quiero saber por qué pasa y por qué a mí.

De pronto mi casa dejó de serlo, se convirtió en una prisión. Le hablo a Julio muy alterado, me trababa, decía estúpideces, sentía algo detrás de mí. Muchas preguntas y ninguna respuesta, ¿Qué estaba sucediendo? Dejé de sentir la sensibilidad al golpear las cosas, sólo escuchaba el sonido de mis manos contra la madera y las paredes. El pánico se hacía presente. Intentaba actuar normal pero no podía. Era peor, me reía sin sentido, repetía cosas que no iban al caso: "No tengo miedo, no" "¿Quien eres, y por qué lo haces?" Pensé por un momento que mi gato era una persona, que era quien me estaba haciendo todo esto....Lo sé, estaba muy mal. Hasta este punto se preguntarán si estaba bajo el influjo de alguna sustancia, y la verdad es que no, son cosas que no tan seguido me pasan, pero esta vez fue diferente, sentí que todo nacía y moría en mi mente. No sé que me pasa, si sea algo común, o deba tratarse, yo sólo les comparto este detalle de mi vida, que honestamente no es nada agradable, es como dejar a un lado todo lo que hay.

 
 

Comentarios

Entradas populares