Miedo.
Alguna
vez todos nos sentimos inseguros de hacer o probar algo desde que
éramos pequeños. Antes eran las criaturas imaginarias que veíamos en la
tele o en cualquier otro lado. Era un miedo muy inocente pero como todo
siempre tenía demasiada influencia en nuestros sentidos: Mirabamos hacia
atrás todo el tiempo, te sudaban las manos, se te hacía un nudo en la
garganta, detienes el llanto, te empiezas a sentir raro y tu cuerpo se
descontrola.
Todos
fuimos eso y en base a experiencias aprendimos a no temer, pero junto
con eso y con la edad adquirimos nuevos miedos, un tanto diferentes,
unos pocos absurdos, algunos potencialmente dañinos emocionalmente y
otros mortales a cierto plazo de tiempo. Las personas no dejan de temer,
sólo cambian los miedos. Yo actualmente los tengo. El de perder a mi
familia, el de dejar de ver a mis amigos que tanto amo, el de perderme
en la adolescencia, en escoger una carrera que no me llene, en
convertirme en lo que odio o me fastidia. Pero supongo que es bueno
tenerlo, porque eso significa que te importa y que harías muchas cosas
por mejorar o en dados casos dejar las cosas como están.
En
fin. Todo nacimos para morir y nada ni nadie va a cambiar eso. La vida
es una ruleta rusa, con balas de diferentes calibres: Una te puede joder
más que la otra. No controlamos donde nacemos ni quiénes serán nuestros
padres, tíos, hermanos, amigos, etc. Creo que eso hace a la vida menos
obvia y más especial.
No temo de morir. ¿Por qué?. Por el simple hecho de que pienso que
siempre puede ser peor. No me tomaría tiempo decidir entre yo y
cualquiera de las personas que significan algo para mí. Si me dejaran
decidir entre uno y otro... Me escogería a mi. No lo cambiaría. Ya sea
quemado, ahogado, desollado.
A
mi corta edad he aprendido a no esperar nada de nadie, las cosas buenas
vendrán con el tiempo si la vida así lo quiere. No confío en mucha
gente porque por más compasivo que parezca un desconocido, a veces te
terminan matando sigilosamente y lentamente, ves tu sangre derramar
entre más cosas revelas. También me pregunto si me quedaré solo, siempre
tengo mis dudas, mi entorno me hace no creer en ellos. Pero no sólo
eso, si no las personas malas, no tengo ni la menor idea de por qué la
ignorancia hace tanto mal a la gente, porque como dije hace un tiempo:
No existe persona mala, sólo persona que no sabe"
Se
ve reflejado en lo que nos gobierna, en lo que las máximas autoridades
quieren para nosotros. No les importa el potencial que puede dar una
persona que entiende la necesidad cuando la tuvo y los bienes cuando los
conocen. Todo cae en la misma ruleta mencionada anteriormente. Si
intentas hablar puedes terminar cada vez peor. Yo no temo por mí, si no
por los que me rodean.
Ahora
bien, viendo la situación recuerdo lo poco que me importan las pequeñas
cosas que no influencian o dejan algo que sirva o que tan
siquiera te divierta, yo no cuento los días, analizo quien es una
potencial amenaza para mí, calcúlo quien me va engañar, deduzco cuando
me quieren ver la cara. No me doy tiempo para confia ciegamente porque
la vida es tan corta para que un bastardo te la arruine. Claro que estoy
consciente de que de los errores se aprende, pero quiero que eso pase
cuando mi sistema falle y ahí aprenderé algo nuevo. No soy muy bueno
intentado profundizar la conciencia humana, pero por algo se empieza. A
veces tengo razón a veces no, pero se vale equivocarse. El miedo en mi
se distorsiona cuando alguien más se ve afectado, es ahí cuando nada me
importa.

Comentarios
Publicar un comentario