Crear para Destruir.

Todo se deriva desde una acción. No controlamos lo que podemos decir una vez estamos enganchados a algo o alguien, todo sale, sea correcto o no, tiene algún significado. El orden de las palabras importa porque nuestro pensamiento se podría ver como un hermoso poema con el orden correcto, pero si no es así podría ser una canción de mal gusto. Todo importa, desde los pequeños comas, hasta las grandes extensiones de texto. Al decir o escribir percibimos toda esa energía en nuestro cuerpo: Te sube la temperatura, tus manos tiemblan, se acelera el ritmo cardíaco. Todo pasa en tí. Es tan revolucionario, delicado y excitante que cualquier cosa puede pasar. Una palabra puede crear imperios, pero también puede destruirlos. Crea uniones pero también las rompe. ¿Por que será que los humanos pensamos tanto en lo que alguien nos puede decir? Dependemos de todo el entorno, de nuestros padres, de nuestros amigos, de ese chico o chica que le echaste el ojo. Todo cambia porque cuando te esfuerzas en vivir las respuestas se dan solas. Se puede hacer un caos o un bello desastre. Todo depende de nosotros y de lo que está presente a la hora de hablar o escribir.

Podemos decir que la vida de una persona es más difícil que la de un animal. No por el hecho de matar para vivir como lo hacen ellos, más bien porque nosotros estamos expuestos a más peligros psicológicos. Que es mejor: ¿Morir en manos de un animal más grandes en cuestión de segundos? o desangrar mentalmente mientras ves todo el mundo avanzar y ver de cerca pero a la vez tan lejos a ese ente que te susurra cosas de lo peor, llamado muerte.

La vida es tan compleja pero también simple. Todos ambiciamos con tener lo mismo: Salúd, familia, dinero, comodidad y plenitúd. Bueno a lo mejor no todos sueñan con una familia, pero lo demás si se manifiesta. Es difícil conseguirlo, a nadie le regalan nada, ni siquiera a la gente rica. La vida puede ser tan injusta, le da al que ya tiene y le quita al que no, muere el bueno y le da eternidad al malo. ¿El mundo se está quedando con la gente mala? No lo sabemos, quizá por eso nació la idea de creer en algo: Para poder explicar lo que no sabemos, para hallar algo que tenga tan siquiera un poco de sentido.

Todo nace para morir, todo se construye para ser derrumbado, ante los ojos del universo sólo somos una mancha azul en el mantel negro de una inmensa roca. Somos victimas del ciclo de todo lo que existe. No controlamos nada, la vida hace lo que quiere, porque sólo representamos una especie de vida, en millones y millones que muy probablemente existan.

Cuanto faltará para que esta mancha azúl desaparezca porque la vida así lo quiso.

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