Solo

Despierto, veo todo gris, escucho la lluvia sonar en mi ventana, al parecer está muy fuerte allá afuera: me imagino si habrá alguna persona o animal que necesite refugio por las lluvias que se están dando recientemente. Yo creo que si, pero para ser honesto preferiría a un animal que a una persona. El humano se ha vuelto simbolo de desconfianza, no puedes saber si te va agradecer o te va a matar. En cambio un perro, un gato, se va a quedar con la esperanza de que puedas brindarle un buen hogar. Mucha gente trata como cosas a los animales, se burla si se muere uno, los quieren matar si lastiman personas, si no los pueden tener los sacrifican o los dejan en las calles. Yo veo como niños a los animales, tienen miedo de muchas cosas, no saben si confiar, ellos tienen aspiraciones muy simples, sienten, persiven. Yo quizá podría decir que los amo, pero no puedo cuidar muchos. me encariño de mis mascotas, los quiero más que unas personas.

Continuando. Me levanté cansado, irritado, y solo, al percatar toda la oscuridad que había, también vi y sentí la soledad: Ningún ruido de mis hermanos, ni la tele a todo volumen como costumbre, mis padres hablando, riendo. Nada de eso escuché. Al instante sentí un hueco en el interior, todas las luces apagadas, pero de cierto modo, me gustó que fuera así, me sentí un poco agusto. Pero a la vez me sentí vacio, no estaba nadie, sólo Donna, que llenaba cierto espacio. En ese momento descubrí que soy de esas personas que necesitan de la gente que lo rodea, yo sólo quería ver a alguien ahí junto a mi. De esas personas a las que les cuento cosas, salgo y convivo. Decirles lo tanto que los amo. Pero no, no había nadie.

Para disimular la situción me paré por un sandwich, como dije, todo estaba oscuro, veía unas cosas, pero así era perfecto.

Me regresé a mi cuarto escuchando la lluvia, teniendo en mi cabeza la canción de "Black" de Danger Mouse. Recordando cosas, días lluviosos de la prepa, yo sentandome en el jardín y sintiendo todo mientras otros me veían, días lluviosos en la secundaria; lo curioso es que me imaginé a mi acostado en las piernas de alguien, viendo al cielo.... Algo raro, por la silueta de las piernas supe que era una mujer, pero de alguna manera no me importó quien era, y seguí viendo el cielo.

En el cuarto me quedé parado apreciando la escasa sombra que daba la poca luz que había. Me hubiera gustado que alguien estuviera ahí, admirando lo gris que estaba todo, era bonito. Pensar, imaginar, soñar.
Al final sólo quería volver a dormir para tan siquiera estar con alguien en mi cabeza.
aprobado por la shuag.

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