Estás solo, pero está bien.
Alguna vez caminé tranquilamente bajo la lluvia, miraba el cielo gris y las gotas caer, me preguntaba a dónde iría, si recordaría ese momento tres años después, cuando ya no tendría que estar deambulando por donde estaba en ese momento. Si todo sería diferente, si estaría con alguien para ese entonces. Hoy lo veo muy atrás, a pesar de haber sido sólo tres años, ha sido un cambio abrupto, las risas ya no abundan tanto, mi boca cada vez es más floja, pues palabras casi ya no salen, soy más consciente del presente, una persona más fuerte, los miedos sólo se han guardado en las emociones y no en objetos, es curioso, en aquel entonces ya me imaginaba en ciudad universitaria, pasando diario por aquel edificio que tanto me gustaba y me traía buenos augurios aunque sólo haya pasado como tres veces, es grato seguir viéndolo. Hubo un hilo que recorrió lugares inesperados, dio vueltas, se enredó, estuvo a punto de cortarse, sin embargo aquí está, con el Diego de esta realidad, de este año, el que perdió mucho, pero ha ido ganando poco a poco, no hay pasó que omitir, todo es necesario aunque no lo parezca. No voy a mentir, extraño esos días en los que mi estupidez sanaba las quemaduras, mi panorama un poco más infantil me permitía no delirar, a ser muy entusiasta, vivir con una sonrisa esbozada en el rostro. Pero poco ayudaba cuando de verdad necesitaba lidiar con la naturalidad de la vida, aquellos días en los cuales exigían un juicio más maduro mío. Casi me descarrilo, porque empecé a odiar, empecé ser intolerante y a tenerme lástima; casi me pierdo en la miseria, y las palabras ajenas ayudaban poco, más que nada por el hecho de recurrir a quienes más quería, más no a los que más sabían, pese a esfuerzos, me sentía solo, pese a palabras, párrafos completos, fotos, etc. No podía arreglarme internamente, estaba desconectado de mí mismo, viviendo en otra realidad. Fue entonces cuando todo empezó a tener un poco de color, hasta ahora no es como antes, dudo que alguna vez regrese todo eso que perdí, pero lo enmiendo con todo lo que hoy sé, las experiencias han sido el mejor compañero, esas veces en las que no había salida, sin embargo hallaba una ruta alterna, comencé a querer a mi supuesta soledad, entenderle y no pensar tonteras de niños, soy joven todavía, no postulo una mente más sólida, pero por lo menos mejor que ayer sí. No pidas la atención a quien no te la dará, de igual forma no la necesitas, sería mejor no pedir nada, sólo demostrar tus virtudes, sólo vivir tu vida, y las personas correctas se acercarán, las buenas oportunidades emergerán, el dolor se desvanecerá, cuando menos pienses entrarás en una etapa de felicidad incondicional, los días serán rápidos y enérgicos, disfrutarás todo momento percibido, todo lo que pasaste, habrá valido la pena, pero no hay fecha hasta que pase, puede ser mañana, en unos meses. O hasta en quince años, lo importante es no dejarte ganar.
Hoy estás solo, pero está bien.
Hoy estás solo, pero está bien.


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